¡Hola a todo el mundo!

Hoy y después de muchos….que sí, que no…que pago yo…que pagas tú… ¡publicamos nuestra primera entrada!

Y para embelesaros y teneros metidos en nuestro bote de historietas, empezamos con el Congo (o mono aullador, como seguramente lo conoceréis algunos).

Alouatta palliata  (mono aullador, mono congo, mantled howler monkey)

El Congo, es ese mono, que cuando lo oyes parece la fiera mas grande de todas la fieras, y luego lo ves, y te quedas mirando como un tonto, pues la fiera que creías  no mide más de medio metro y no pesa más de 10 u 11 kg.

Tiene por nombre científico Alouatta palliatay su nombre común, por si no lo habéis deducido ya, se debe a los aullidos que emite, pueden escucharse a más de 8 km y es el sonido más característico de la selva. Los momentos del día en los que más se oyen son el atardecer y el amanecer, pues son los momentos en los que salen a buscar comida y en los que vuelven.

 

Se alimentan principalmente de hojas (mejor si son jóvenes), pero también pueden comer frutas. En este último caso, no pueden digerir las semillas y las expulsan con las heces, actuando así como dispersores, al árbol le ayudan a limpiar las semillas de parásitos y a dispersarlas y al mismo tiempo ellos obtienen proteínas y otros nutrientes que no van a encontrar en las hojas.

Las hojas no aportan mucha energía y además son de difícil digestión, así que realizan entre 3 y 4 comidas al día, al amanecer y al atardecer, en zonas no muy alejadas y el resto del día (casi el 80% restante) lo pasan descansando. No está mal ¿no?

Viven en grupos de hasta 21 animales, siempre con más hembras que machos, la proporción es de 1 macho cada 2-4 hembras. La garganta de los machos está “inflada” debido al crecimiento exagerado del hueso hioides que le sirve como caja de resonancia y son los que emiten los aullidos para avisar de su presencia a los demás grupos.

Son territoriales pero prefieren simplemente evitar el enfrentamiento por este método. Aúllan antes y después de viajar a nuevos árboles o zonas de alimentación y si dos grupos se encuentran, se van a ignorar, evitar o van a entrar en una “batalla” de aullidos hasta que uno de los dos gane.

Con esos mismos aullidos anuncian la lluvia, cuando se les oye a horas poco habituales, como la noche, es porque una tormenta se acerca, ¡y la verdad es que casi siempre aciertan!

Se encuentran sólo en América central, desde el sur de Méjico hasta el norte de Argentina. La familia, Atelidae, es una de las cinco consideradas “del nuevo mundo”.

Siempre recordaré la primera mañana (mañana por decir algo, por que eran las 4:30 de la madrugada, si, de día, pero madrugada de todas formas) en el Caribe de Costa Rica, me despertaron unos aullidos increíbles que todavía hoy me ponen la carne de gallina al recordarlos, en ese preciso instante es cuando pensé, “Sí, estas en la selva.”